James Cameron es el tipo más suertudo del mundo: contra todo pronóstico, concibió, rodó y estrenó la pelÃcula más taquillera del cine, Titanic (1997).
James Cameron es un tipo con mala suerte: no es posible hacer una segunda parte de la pelÃcula más taquillera del cine, Titanic (1997). Por eso, no le queda más remedio que crearse un nuevo mundo que pueda tolerar su imaginación (?). Obviamente, un mundo virtual. Es asà como nace Pandora, el nuevo mundo donde desarrolla su filme Avatar.
En la mitologÃa griega Pandora representa la primera mujer que, al destapar su famosa caja, liberó los grandes males del mundo: la tristeza, la locura, creo que la polÃtica. Estoy seguro que Cameron no es ajeno al dato y lo tuvo en cuenta a la hora de nombrar su nuevo mundo.
Como en todo nuevo mundo, aparecen aborÃgenes, los Na’vi, apenas vestidos y con rudimentarias armas de caza, dóciles creyentes de dioses del ocaso, machistas con alguna conciencia ecológica.
Como en todo nuevo mundo, en Pandora los conquistadores no contaban con la astucia de los hostiles aborÃgenes, ni las peligrosas curvas de Neytiri (nuestra Zoë Saldaña) que termina desatando una pasión que rompe con todas las reglas de convivencia del universo. Ahà tenemos la historia de amor.
Todos hemos notado las sospechosas coincidencias con otras historias recientes, verbigracia, Danza con lobos (1990) y el filme animado Pocahontas (1995). Pero al margen de que no cuenta nada nuevo, hay que aceptar que James Cameron tiene una sintonÃa con lo que quiere el público que va más allá de nuestra comprensión: al momento que escribo estas lÃneas, Avatar lleva recaudados US$213 millones de dólares en Estados Unidos.
Como dominicano me enorgullece el hecho de que este nuevo universo cuenta con dos fulgurantes estrellas dominicanas: Zoë Saldaña y Michelle RodrÃguez.
Como cinéfilo, lo mejor que se puede decir de Avatar es que esta pelÃcula no ha contado con el 3D como tecnologÃa aplicada para disfrute del público, sino que ha sido concebida y realizada a partir de las posibilidades de la tecnologÃa 3D.
Avatar, sin duda, es un espectáculo visual de primera categorÃa. Lo interesante que hubiera sido que detrás de todo lo virtual contara una historia con un mÃnimo de originalidad.
Estaba esperando esta critica desde dias antes, creo que la dos ultimas lÃneas resumen mi opinión.
Una pelÃcula con una realización de “primera categorÃa” con una historia que todos ya sabemos.
Afectos!
Mi querido José, qué acertados tus comentarios (como siempre…) sobre Avatar.
Me encanta tu forma de redactar la crónica de las pelÃculas. Nos enorgullece a ambos el que estas dos representantes dominicanas estén en este film, ?casualidad o Cameron va a comprar villa en Casa de Campo y quiere descuento? jijiji
Un abrazo y seguimos pa’ lante cinefileando!!!